Tipos de acumuladores: Estáticos y dinámicos


La diferencia entre los acumuladores estáticos y los dinámicos es que estos últimos utilizan una turbina que optimiza y permite mayor intervención del usuario durante el proceso de descarga del calor acumulado en el interior.

Los acumuladores dinámicos son más precisos y regulables que los estáticos. En los acumuladores estáticos el modo de regulación se reduce al grado de apertura de la trampilla a través de la que se distribuye el calor.

Los acumuladores dinámicos hacen circular el aire mediante una sistema de ventilación de alta eficacia, muy silencioso con una turbina a muy baja velocidad. Son además en general de mayor potencia y por lo tanto mayor tamaño, más aptos para estancias amplias.

Los acumuladores estáticos están disponibles desde 0,8 Kw para habitaciones pequeñas y alcanzan normalmente hasta los 3,5 KW. Los dinámicos presentan potencias entre 2 y 6 Kw.

En ambos casos estamos ante unos aparatos muy voluminosos y sobre todo muy pesados. Dependiendo de su potencia y del número de ladrillos que incorporen su peso puede oscilar entre los 265 Kg, ya instalado de un modelo de 6 KW y los 50 Kg en uno de 0,8 Kw.